
El 10 de octubre de 1971 un avión
bimotor Cesna se presipitó a las aguas del Río
de la Plata. El accidente cobró diez víctimas,
todas ellas miembros del cuerpo de baile del Teatro Colón.
Los bailarines principales, Norma Fontela y José Neglia
murieron aquella noche, junto a los otros bailarines Rubén
Atanga, Héctor Zambrana, Margarita Fernández,
Marta Raspanti, Carlos Santamarina, Sara Bockowsky y Carlos
Schiafino. Se dirigían a la ciudad de Trelew, allí
se presentarían en el Teatro Español.
La noticia conmocionó
especialmente al ambiente artístico, y no fue para menos,
el trágico accidente había truncado la vida de
dos de los mejores bailarines argentinos y dejado incompletas
muchas brillantes carreras. Un capricho del destino quizo que
aquella noche las danzas argentinas sufrieran, lo que fue sin
duda, una de sus más importantes pérdidas.
JORGE
DONN
Considerado una de las figuras más notables de la
danza contemporánea, este bailarín argentino,
fue al tiempo intérprete e inspiración de las
creaciones de Maurice Béjart. Inició su formación
en Buenos Aires, en la Escuela del Teatro Colón. A partir
de 1963 formó parte del Ballet del Siglo XX. Su trayectoria
marca las distintas facetas del arte coreográfico de
Maurice Béjart. Por otra parte interpretó las
más notables coreografías y fue partenaire de
las grandes "étoiles" rusas: Maya Plissetskaya y
Natalia Makarovna. |
|
|
|
Antonia
Mercé puso su Amor Brujo para el Colón;
en tanto, el repertorio ya sumaba trabajos como Las Sílfides,
Carnaval, El espectro de la rosa, El pájaro
de fuego, Thamar, La consagración de la primavera
y el Prometeo de Lifar, entre otras piezas. Margarita
Wallman* tomó la dirección coreográfica
del Ballet desde fines de la década del '30 hasta fines del
'40. Formada en la Escuela de Mary Wigmann, Wallmann desarrolló
el ballet de gran espectáculo, recordándose en especial,
su producción del oratorio Juana de Arco en la hoguera
de Honegger.
Balanchine* trabajó para nuestro Ballet
en 1942. Los Ballets de Monte-Carlo con Massine y el original
Ballet Russe del Cnel. de Basil* también actuaron
en los primeros años de la década del '40 |
| |
 |
| La Sylphide. |
| |
| El Original Ballet se integró al
Ballet del Colón en 1943, bajo la dirección de
Basil. Varias de sus figuras se radicaron en América, como:
Grigorieva, Irman, Verchinina, Leskova,
etc. Argentina recibió el arte de Los Sakharoff, Los
poetas de la danza portadores de una nueva estética, y
de los Ballets Joos de Essen. |
| |
 |
| Izquierda: Esmeralda Agoglia. Derecha: José
Neglia y Gustavo Mallojoli. |
| |
Durante la década del '50 se destacaron
nuestros bailarines Ruanova, Ferri, Ferrari,
Agoglia, Lommi, Truyol, Neglia, Adamowa,
Borovska y Moreno, entre otros. El repertorio del Colón
se enriqueció con producciones de Massine, Milloss
y Gsovsky. El Ballet de la Opera de París con
Lifar y Toumanova al frente, trajo en 1950 las obras
maestras lifarianas. Nos visitaron Alicia Markova y Alicia
Alonso, esta última comienzó una actividad
importante con Argentina que se extendería hasta su última
aparición en 1987 con el Ballet N. de Cuba. En aquel
entonces pasaron por el país, el Ballet del Marqués
de Cuevas, el American Ballet Theater y agrupaciones del
Ballet Soviético. El movimiento de la danza moderna
tomó impulso con figuras como Schottelius, Fux,
Ossona, Grinberg, Werberg y otros; junto a los
notables Kreutberg y Dore Hoyer.
(*) Temas que pueden ser consultados. Para mayor información
sobre estos items diríjase a danza@surdelsur.com |
| Continúa... |
| Angel Fumagalli |
|