Revolución de Mayo: Causas y consecuencias

Aquí te vamos a contar, la intrincada red de causas y consecuencias de la Revolución de Mayo que influye en el pueblo de las colonias del Plata. Sin embargo, a pesar de la multiplicidad de presiones externas, y de los contradictorios intereses internos, veremos como finalmente, el afán independentista prevalece. Así es como los distintos protagonistas convergen en la Revolución del 25 de Mayo de 1810.

Si querés saber más, sobre la semana de Mayo de 1810, lo que sucedió el día 25, y quienes fueron los miembros de la Primera Junta, leé el informe >>

Para ponernos en tema vamos a contar brevemente que fue la Revolución de Mayo:

Qué pasó en la
Revolución de Mayo?

Primera Junta de Gobierno, óleo de Vila y Prades.  [Óleo, detalle]. Colección Palacio del Congreso, Buenos Aires, Argentina.
Primera Junta de Gobierno reunida

Animados por las ideas de independencia, y el deseo de un gobierno propio, el movimiento revolucionario porteño consolida su accionar el 25 de mayo de 1810, con la destitución del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, reemplazándolo por la Primera Junta de Gobierno convalidada por el pueblo.

El virrey, era la máxima autoridad representativa de la monarquía española, en Buenos Aires, Capital del por entonces Virreinato del Río de la Plata. Y el pueblo, era la gente decente y principal de la ciudad de Buenos Aires.

El movimiento revolucionario, desconoce el Consejo de Regencia, pero simula declarar fidelidad al rey cautivo Fernando VII. El proceso de la simulación termina cuando se declara la Independencia el 9 de julio de 1816.

Lista de causas y consecuencias de la Revolución de Mayo

Debido a la longitud del artículo, para facilitar su lectura, ofrecemos un indice de temas:

Causas internas y externas de la revolución de Mayo

Consecuencias de la Revolución de Mayo

Causas internas y externas de la revolución de Mayo

Aires de independencia corrían por el mundo, y la sociedad criolla no estuvo ajena a los mismos. El movimiento revolucionario que se fue gestando en el corazón de las colonias del Plata, perseguía la Independencia de España. La Revolución de Mayo, fue la primera oportunidad que se dieron las colonias de elegir un gobierno propio. Una multiplicidad de causas sociales, políticas y económicas, dentro y fuera de las colonias, posibilitaron la Revolución de Mayo.

Analizar las causas de la Revolución de Mayo, implica ubicar a las Provincias Unidas del Río de la Plata, en el contexto geopolítico de esa época en el mundo. Además tendremos que interpretar, el complicado juego de pasiones en pugna por el poder, que se daba dentro de nuestro país.

A continuación, veamos cuales son.

Revolución de Mayo: Causas internas

El debilitamiento del imperio español, el cuestionamiento de la autoridad virreinal, la defensa de las colonias del Río de la Plata contra la primera y segunda invasión inglesa, y la necesidad de liberarse del monopolio económico español, fueron forjando el movimiento independentista.

Las semillas de la Independencia de Estados Unidos, y de la Revolución Francesa habían germinado en la sociedad porteña. Y, pese a la multiplicidad de intereses enfrentados en el pueblo de la colonia, los patriotas consolidan el movimiento revolucionario el Revolución del 25 de mayo de 1810

Invasiones inglesas

El pueblo de las colonias españolas del Río de la Plata, se había organizado para repeler las invasiones inglesas de 1806 y 1807.

Durante las invasiones inglesas, la primera en 1806 y la segunda en 1807, los vecinos de Buenos Aires defendieron su territorio en heroica lucha, sin ninguna ayuda de parte de la península.

Como saldo organizativo de las patrióticas jornadas aparecieron nuevos liderazgos y se habían formado las milicias populares.

Santiago de Liniers (1753-1810), francés, ganó el puesto que el virrey Sobremonte dejara vacante, encabezando el movimiento de la reconquista contra los ingleses.

Efectivamente sucedió algo inédito, Sobremonte fue destituido después de su escandalosa huida, y Liniers fue nombrado virrey por la voluntad popular.

La población de la urbe y la campaña se habían movilizado, comprobado su valor y su autosuficiencia. Se sentían dueños de su destino.

Aquí, no podemos dejar de mencionar la influencia de dos tempranos y manifiestos independentistas.

Primeros independentistas americanos

Uno de ellos fue Francisco de Miranda (1775-1816), carismático venezolano, con llegada a las altas esferas europeas. Miranda, trataba de interesar a los distintos gobiernos, en la emancipación de América del Sur, en especial a Inglaterra. También fue el creador en Londres en 1798 de la Logia Gran Reunión Americana o Logia de los Caballeros Racionales, cuya rama local tendría un destacado papel en la Independencia.

El otro fue Saturnino Rodríguez Peña (1765-1819), secretario de Álzaga, que organizó y participó el 17 de febrero de 1807, de la fuga del general británico Beresford al mando de la primera invasión. Saturnino negoció la fuga, a cambio del compromiso de apoyo por parte de Inglaterra, a la emancipación del Plata. Los ingleses al principio equivocaron el contenido del mensaje, y entendieron finalmente después de la segunda derrota.

Asonada de Álzaga

Martín de Álzaga, se propuso derrocar al virrey Santiago de Liniers.

Martín de Álzaga (1765-1812) era un comerciante español, traficante de esclavos y opositor de Liniers. Álzaga y su grupo eran económicamente poderosos y estaban respaldados por las milicias españolas.

Proponían la independencia de España, porque el libre comercio con Inglaterra afectaba su lucrativo negocio de introducción de bienes por contrabando. Además de los gravosos impuestos que imponía la península.

Martín de Álzaga, encabezó un movimiento revolucionario, que quedó en la historia como la asonada de Álzaga, que tuvo lugar el 1 de enero de 1809. El objetivo era desplazar al virrey Santiago de Liniers, aprovechando las elecciones del Cabildo, alegando su mala gestión y su origen francés.

Pero Liniers, realista y funcionario de la monarquía, fue defendido por las milicias criollas, que lograron frenar la protesta. Las milicias españolas fueron desarmadas y disueltas.

Álzaga y los otros protagonistas de la asonada fueron detenidos. Luego se los envía a Carmen de Patagones, de donde son rescatados por el gobernador de Montevideo, Javier de Elío, que los traslada a la Banda Oriental.

Revoluciones de La Paz y Chuquisaca

Los pueblos de La Paz y Chuquisaca se rebelan contra el yugo español

El 23 de setiembre de 1808 se conoció en Alto Perú (Bolivia), la captura de los reyes españoles por parte de Francia. Se forma entonces la Junta Central y Suprema de Sevilla para gobernar en nombre del rey.

En medio de la efervescencia del ámbito de la cultura y de la Universidad de Chuquisaca, empezó a circular el texto del Diálogo entre Atahualpa y Femando VII, escrito por Bernardo de Monteagudo (1789-1825). El texto, expresa el espíritu de la libertad, y parece haber interpretado el sentir de sus compatriotas. Si el rey está ausente la soberanía vuelve al pueblo.

A esto se sumó la irritación por la llegada del comisionado de la Junta de Sevilla, Juan Manuel Goyeneche. El cual era portador, de los pliegos de la entrega del territorio al dominio portugués, bajo la máscara del protectorado del príncipe Regente, y de Carlota Joaquina en representación de Fernando VII.

Finalmente, se encendió la mecha del movimiento revolucionario del 25 de mayo de 1809 en Chuquisaca, y del 16 de julio en La Paz. El pueblo se reveló contra la opresión española, y formó juntas de gobierno, que en el caso de La Paz estaba integrada totalmente por americanos.

La represión no se hizo esperar, y el movimiento revolucionario fue derrotado por los realistas.

Cuestionamiento a la autoridad de Cisneros

Retrato de Cisneros
Baltasar Hidalgo de Cisneros

La autoridad del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros (1756-1829), era cuestionada por la desaparición de las autoridades que le habían conferido el poder.

Cisneros fue nombrado para reemplazar al virrey Santiago de Liniers, y cuestionado desde antes de asumir en junio de 1809.

Pese a las restricciones a la difusión de información que había impuesto España, en la península y colonias, finalmente todo se sabía. No solo se había impuesto en la sociedad de la época, el contrabando de mercaderías, sino también el contrabando de información.

La noticia de la caída de Junta Central de Sevilla, último reducto del poder español, se conoció en Buenos Aires el 13 de mayo de 1810. España amenazaba con su balcanización. Las autoridades que le habían conferido el poder a Baltasar Hidalgo de Cisneros, ya no existían.

El virrey interpretó el movimiento popular de Chuquisaca y La Paz, como un accionar subversivo en contra de la península y decretó una brutal represión. Causando centenares de muertos, heridos y torturados.

Cisneros imaginó equivocadamente, que, aunque el reino de los Reyes Católicos dejara de existir temporalmente en España, seguiría controlando las colonias. El plan consistía en mantener el gobierno provisionalmente, hasta que los cuatro virreinatos en América, acordasen la convocatoria de las Cortes para elegir en ella una regencia soberana.

Retrato de Santiago de Liniers
Santiago de Liniers

Rebelión contra el monopolio económico español

El dominio económico español, había impedido el libre comercio, entre las colonias, y con otros países

Durante las primeras décadas de la colonización española, la extraordinaria riqueza generada por el Cerro Rico de Potosí, sólo podía salir rumbo a España por el puerto de Lima.

España funcionaba como intermediario de los productos del mercado europeo, encareciendo los precios. Los productos procedentes del viejo mundo, desembarcaban en Lima y luego de un largo periplo terrestre con múltiples distribuidores, las mercaderías llegaban el sur.

Esta política de aislamiento comercial persistió hasta 1776-1778, en que un real decreto de Carlos III, incluye el libre comercio entre Buenos Aires, Chile y Perú con la metrópoli.

Sin embargo, el excedente de las exportaciones a España de los frutos del país, era considerable y no se podía exportar a otras potencias. La clausura del puerto de Buenos Aires, incentivó el contrabando y detuvo el crecimiento económico de las colonias.

Para 1809 el comercio con España estaba prácticamente paralizado, a causa de la invasión Napoleónica.

Libre comercio: ingleses vs españoles

Esta circunstancia era un incentivo, para los grupos de comerciantes y autoridades que lucraban con el contrabando. Uno de sus miembros más representativos fue Martín de Álzaga, a quien el libre comercio con Inglaterra perjudicaría. En tanto, por otro lado, aumentaba la presión de los exportadores de cueros de comerciar directamente con Inglaterra.

Cisneros estaba acosado por la falta de recursos económicos. Entonces Mariano Moreno (1778-1811), joven abogado, presentó al virrey un informe sobre la situación económica de la región y la conveniencia del libre comercio. Este informe fue conocido como La representación de los hacendados y labradores, y se divulgó, aunque el virrey tratara de impedir su difusión.

Finalmente, Cisneros optó por replicar la solución que había implementado la Junta Central de Sevilla, el 14 de enero de 1809. Por esta medida, se abrían los mercados españoles de la península y las colonias, a las mercaderías inglesas. El 6 de noviembre de 1809, firmó el Reglamento de Libre Comercio, que beneficiaba exclusivamente a las naves y comerciantes británicos.

Cuatro meses después, en febrero de 1810, se comprueba que gracias a la apertura de los puertos se recompusieron las rentas virreinales, deterioradas durante la pésima gestión de Liniers.

Pero, la libertad de comercio, perjudicaba a los sectores españoles más conservadores. Entre ellos que se encontraban, poderosos monopolistas contrabandistas -como Martín de Álzaga y José Martínez de Hoz– capaces de ofrecer apoyo político. Por esta razón, Cisneros optó por derogar el decreto.

Pero los ingleses insistieron en su carácter de aliados de España, y el virrey les ofreció cuatro meses más, para continuar con su negocio. Coincidentemente el plazo vencía el 19 de mayo de 1810, la semana de la revolución.

Facciones en pugna por el poder

El pueblo de las colonias del Río de la Plata se encontraba dividido.

La gente de las Provincias del Río de la Plata, conformaba un amplio espectro de tendencias antagónicas: Monopólicos vs Liberales, Americanos vs Realistas, y los Autonomistas o Independentistas. A partir de estas divisiones, se generaba un abanico aún mayor de divergencias, en donde los límites eran confusos.

Sin embargo los Autonomistas o Independentistas, que conformaban un grupo variopinto, tuvo su milagrosa convergencia aquel 25 de mayo de 1810 , gracias al apoyo del poder militar y a los grupos de presión.

Monopólicos vs Liberales

La política comercial monopólica de España generó dos grandes corrientes antagónicas: Los que estaban a favor del monopolio y los que querían el libre comercio.

  • Los monopólicos, comerciantes contrabandistas españoles, se beneficiaban con las restricciones al comercio, ya que tenían el privilegio de ser los únicos autorizados para importar, y comercializar los productos que llegaban desde España. Estas mercaderías eran a su vez adquiridas por España, en su mayor parte a Inglaterra y Francia, encareciendo los productos con múltiples intermediarios.
  • Los liberales, ganaderos americanos, querían comerciar directa y libremente con Inglaterra, y otros países. Exportaban cueros y lana, que luego volvían en forma de botas, zapatos, y ropa en detrimento de las manufacturas locales.Los defensores del libre comercio manifestaban dos tendencias: los anti proteccionistas y los proteccionistas.
    • Los anti proteccionistas eran los comerciantes y contrabandistas, criollos y españoles, aliados de los ingleses, que defendían el libre comercio en detrimento de la manufactura local y
    • Los proteccionistas impulsaban el libre comercio con protección de la manufactura local. Estaban representados por el pensamiento de Moreno, que ya había sugerido al virrey, la apertura del libre comercio en su texto La representación de los hacendados y labradores, como mencionamos previamente.

Realistas vs Americanos

Otras dos vertientes en pugna eran la de los realistas, españoles peninsulares, que se oponían a los españoles americanos y criollos.

  • Los realistas eran partidarios del poder peninsular. Eran los españoles nacidos en España, que representaban el poder de la metrópoli en América. Ejercían el comercio monopólico, y ocupaban los principales cargos de gobierno. Los patriotas los llamaban despectivamente: realistas, sarracenos, godos, maturrangos, etc.
  • Los americanos desarrollaron una filosofía independentista. Entre ellos estaban los sectores populares y las minorías ilustradas.
    • Los sectores populares nacidos en la colonia: criollos, patriotas, americanos o sudamericanos, resultaron influenciados por la fuerza de los hechos. La declaración de Independencia de Estados Unidos, del poder de la monarquía británica en 1776; y la Revolución Francesa de 1789, les marcaron el camino hacia la autonomía.
    • La minoría ilustrada, formada mayormente en Europa, abrevaba en las nuevas corrientes de pensamiento como las de los economistas como Jovellano, Campomanes y Adam Smith, o de los pensadores como Rousseau, Montesquieu y Voltaire entre otros.

Autonomistas

Dentro del grupo, que proponía la autonomía de las Provincias del Río de la Plata, hubo varios matices. Se encontraban entre ellos los monárquicos, compuesto por los partidarios de Carlota y los partidarios de Fernando; los jóvenes intelectuales, los conservadores, los independentistas, los grupos de choque y las milicias criollas.

Monárquicos

El sector monárquico, que para evitar abrir un nuevo frente de batalla en su tránsito a la autonomía, pretendía disfrazar la independencia con una monarquía constitucional. Entre ellos se encontraban los seguidores de Carlota y Fernando.

  • Los partidarios de Carlota, proponían la máscara de la infanta Carlota Joaquina de Borbón, hermana de Fernando VII, como posible sucesora. Tal es el caso de Juan José Castelli (1764-1812), Antonio Luis Beruti (1772-1841), Nicolás Rodriguez Peña (1775-1863), Hipólito Vieytes (1762-1815) y Manuel Belgrano (1770-1820). Parece que resultó tan evidente, la maniobra de los patriotas, que la misma Carlota los denunció ante el virrey Liniers. Pero, la infanta no resignó sus pretensiones, que eran independientes de las de su marido el Regente de Portugal. El infante don Pedro, ambicionaba quedarse con las colonias españolas, apoyado por Inglaterra.
Carta a Carlota con las firmas de Castelli y Belgrano entre otros
Carta a Carlota
Retrato de Carlota hermana de Fernando VII
Carlota Joaquina
  • Los partidarios de Fernando, que predominaron, escondían el afán de autonomía tras la bandera de lealtad a Fernando VII. Esperaban el apoyo encubierto de Inglaterra, que era aliada de España en contra de Francia, pero que a su vez aspiraba al libre comercio con el Plata. En este punto nadie pensaba que Fernando VII pudiera librarse de su cautiverio. Entre ellos se encontraba buena parte de los hacendados y comerciantes, españoles y criollos, que priorizaban las cuestiones económicas por sobre las aspiraciones políticas.

Jóvenes intelectuales

Retrato de Mariano Moreno
Mariano Moreno

Los jóvenes intelectuales, representaban un sector formado en la lectura de los pensadores de vanguardia europeos. Este sector creía en una reforma profunda económica, social y política. Estaba integrado por Mariano Moreno, Juan José Paso, Juan José Castelli y Manuel Belgrano, entre otros.

Retrato de Juan José Castelli
Juan José Castelli

Conservadores y grupos armados

Retarto de Cornelio Saavedra
Cornelio Saavedra
  • Los conservadores, aspiraban a reemplazar a los realistas en el poder, pero siguiendo el esquema existente, como Cornelio Saavedra (1759-1829) que representaba la milicia.
  • Las milicias criollas, tuvieron un peso político determinante, en el proceso revolucionario.
    Tal es el caso del Regimiento de Patricios comandado por Cornelio Saavedra, que consolidó su poder defendiendo el territorio sin ayuda española, durante la primera y segunda invasión inglesa.
  • Los grupos de presión, que se llamaban a sí mismos Legión Infernal, encabezados por Domingo French (1774-1825), y Antonio Luis Beruti (1772-1841)
Retrato de Domingo French
Domingo French

Sin embargo, pese a las diferencias, todos ellos unieron fuerzas y produjeron el movimiento independentista, que llevó a la Revolución del 25 de mayo de 1810 . Donde además desempeñó un rol protagónico, el apoyo del poder militar, y de los grupos de presión.

Revolución de Mayo, causas externas

Las monarquías absolutistas en Europa, empezaban a retroceder frente a los nuevos aires, procedentes de Francia. La burguesía francesa, bajo la bandera de la libertad, la igualdad y fraternidad, pone límites al poder feudal.
Así es como bajo el imperio de los Bonaparte, en España, florecen los ideales de libertad e independencia del movimiento de emancipación continental americano. Todo esto sucede bajo la influencia de las superpotencias de la época, que pelean por su supremecía en el nuevo mundo.

Inglaterra necesitaba mercados consumidores de sus productos

Inglaterra en plena revolución industrial, necesitaba más mercados consumidores de sus productos.

Si bien había fracasado en su intento de invadir Buenos Aires en 1806 y 1807, numerosos comerciantes ingleses se habían asentado en la ciudad. Inglaterra esperaba beneficiarse de la autonomía de las colonias españolas, pero no podía promover abiertamente la independencia de las mismas, dado que era aliada de España en contra de Francia.

España tenía su rey prisionero de Francia

Retrato de Fernando VII
Rey Fernando VII

España estaba debilitada, había sido invadida por Francia que mantenía prisionero a su rey.

Mediante las abdicaciones de Bayona el 5 de mayo de 1808, Napoleón forzó la renuncia de Carlos IV (1748-1819) de España y su hijo Fernando VII (1784-1833), reemplazándolos por su hermano José Bonaparte (1768-1844).
En ausencia del rey se constituyó la Junta Suprema de España e Indias o Junta Suprema Central, órgano de gobierno provisorio. Cuando la Junta fue derrotada, se formó el Consejo de Regencia de España e Indias.

Retrato de Carlos IV
Rey Carlos IV

Francia emprendió las Guerras Napoleónicas

Retrato de José Bonaparte
José Bonaparte asume el trono de España

Francia, en su afán imperialista, había emprendido una guerra expansionista, contra Gran Bretaña, España y Portugal, entre otros países.

El pueblo francés, guiado por los principios de la Revolución Francesa(1789) -libertad, igualdad y fraternidad- pugna por cambios políticos y económicos. En este marco la burguesía emerge como una nueva clase dominante, poniendo límite al poder feudal. El nuevo paradigma se esparce por el mundo como el germen de los cambios por venir.

Portugal trasladó sus reyes a Brasil

Retrato de Carlota y su esposo el regente de Portugal
Carlota y el regente de Portugal

Portugal también invadida por los Bonaparte, había trasladado sus reyes y corte a sus colonias en Brasil.

Portugal no resignaba sus intenciones de avanzar sobre las colonias españolas. En tanto la infanta Carlota Joaquina (1775-1830), esposa del rey de Portugal y hermana de Fernando VII, era una candidata elegible en representación de España. Todo ello componía una potencial amenaza para la autonomía de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Revolución de Mayo: Consecuencias

El proyecto de Mayo, encontró oposición especialmente entre los grupos realistas, que contaban con las fuerzas militares para sostenerse. Tal es el caso de Paraguay y Uruguay, que no reconocían a la Junta.

El día 26 de mayo de 1810 empezó un largo camino, que culminó declaración de la Independencia, el 9 de Julio de 1816.

En ese camino hubo dos víctimas emblemáticas, por su trayectoria, y los lazos que los unían a la población. Adversarios en la vida, pero unidos en su trágico destino, el ex virrey Santiago de Liniers y Martín de Álzaga, encontraron la muerte ajusticiados en nombre de los ideales de Mayo.

El movimiento de la Revolución de Mayo, fue eminentemente porteño. La capital debía lograr ahora, que las provincias del Río de la Plata apoyaran la nueva forma de gobierno de Buenos Aires, y enviaran sus representantes al congreso constituyente. Como consecuencia de la interacción, entre Buenos Aires y las provincias, nace la divergencia entre unitarios y federales.

El carácter hegemónico de Buenos Aires, se refuerza con la política económica de la Revolución de Mayo, que consiste en la exportación de productos primarios e importación de manufacturas, con el control del puerto y la aduana, afectando seriamente las economías regionales.

Consecuencias Políticas

Fusilamiento de Liniers

Escena de la muerte de Liniers
Fusilamiento de Liniers

Santiago de Liniers fue apresado y fusilado, por encabezar la resistencia realista en Córdoba.

Quizás el ejemplo más sobresaliente de la resistencia realista, fue Córdoba -capital de la intendencia de su nombre- que abarcaba también las provincias Cuyanas. Si Córdoba se mantenía como realista, Buenos Aires quedaba aislada.

En esa plaza estratégica se encontraba Santiago de Liniers (1753-1810), francés, ex virrey y héroe de la resistencia en las Invasiones Inglesas, identificado con los realistas. Quien recibió el 20 de junio, ordenes secretas con plenos poderes por parte de Lima, para organizar la resistencia a la Junta en todo el país.

Moreno a través de la Junta, hábilmente se situó en defensor del pueblo en contra de los caudillos conspiradores, que eran Liniers y las autoridades de Córdoba, con el objeto de dejar al vecindario elegir libremente su diputado al congreso.

Finalmente, los conspiradores cordobeses huyeron, fueron abandonados por sus fuerzas y capturados. Se proyectó su ejecución como un castigo ejemplar, y a pesar de los pedidos de clemencia en favor de Liniers, el fusilamiento se llevó a cabo en Cabeza de Tigre, en el paraje Chañarcito de los Loros o Papagallos.

Ejecución de Álzaga

Martín de Álzaga fue fusilado y colgado en la Plaza de la Victoria, el 6 de julio de 1812, en Buenos Aires.. Ejecución de Álzaga, frente al cabildo
Ejecución de Álzaga

Martín de Álzaga fue ejecutado por encabezar una conspiración, contra el Primer Triunvirato.

Efectivamente, el otro caso es el de Martín de Álzaga (1765-1812), próspero comerciante español, prominente miembro de la sociedad porteña, y pariente de Juan Martín de Pueyrredón. Nos hemos referido previamente a la Asonada de Álzaga, dentro de las causas internas de la Revolución de Mayo.

Como consecuencia de la asonada en contra de Cisneros, estuvo prisionero por lo que los realistas habían carecido de un fuerte liderazgo, durante la Revolución de Mayo. Estaban resentidos y se sentían desplazados.

Una vez libre Álzaga, encabezó una conspiración de españoles, contra el Primer Triunvirato.

Solo algunos historiadores abonan esta teoría, otros sostienen que la conspiración nunca existió, que fue un acto paranoico de Rivadavia.

Pero la realidad sugiere, que, si hubiera prosperado la alianza de los conspiradores, con los realistas de Montevideo y los portugueses; Buenos Aires hubiera estado en un serio peligro, de enfrentarse a un desembarco de tropas.

Por esos días llega a Buenos Aires, el enviado de la corte de Brasil, Juan Rademaker, para negociar un acuerdo de paz, que se firma el 26 de mayo de 1812. Al tanto de la operación de Álzaga, y temiendo ser tomado como cómplice, Rademaker de modo indirecto hace llegar al gobierno, la información de la conspiración en marcha.

Hubo una investigación, delaciones e intrigas, pero finalmente Álzaga fue tomado prisionero y luego ejecutado.

Martín de Álzaga fue fusilado y colgado en la Plaza de la Victoria, el 6 de julio de 1812, en Buenos Aires. Los cuerpos de los conspiradores fueron exhibidos, como acto ejemplificador, en la plaza durante tres días.

Esta fue la última conspiración de los españoles en el territorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Nace la divergencia entre Unitarios y Federales

El enfrentamiento entre Unitarios y Federales, caracterizaría la lucha por la independencia y la organización nacional.

Indudablemente la Revolución de Mayo, fue eminentemente porteña, nació en Buenos Aires.
Tal vez fue por un error de los cuadros políticos revolucionarios, no haber negociado convenientemente, con las otras provincias.

Se acentuó de este modo, la lucha por el poder, y el desprecio por la posición del otro.

Buenos Aires era considerada, la expresión de los intelectuales alejados de la realidad; y la naciente burguesía, con su mirada puesta en Europa.

En tanto el interior era catalogado como colonial, conservador, y feudal.

De tal modo, que la variedad de similitudes y diferencias, entre los habitantes de la colonia en Buenos Aires, y las provincias; termina polarizando, en dos grandes tendencias: Unitarios y Federales.

Consecuencias económicas

Cambios en la economía colonial

La política económica de la Revolución de Mayo, estuvo basada en una apertura comercial que exportaba productos primarios e importaba productos manufacturados.

Durante la etapa colonial, el Virreinato del Río de la Plata, tuvo mayor densidad poblacional, en las regiones del centro y noroeste; y su desarrollo económico, creció a la luz de la explotación minera de la plata de Potosí, en el Alto Perú.

En tanto el litoral, estuvo destinado a controlar y proteger las fronteras, y el acceso a través de los ríos, en particular al Río de la Plata. Tenía escasa población, concentrada en las ciudades, y próxima a la rivera, como consecuencia del ataque de los indios.

El territorio de la provincia de Buenos Aires, en aquella época, se extendía solo hasta el Río Salado. Pero en cambio, abarcaba las actuales provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Banda Oriental y Misiones.

La actividad económica en Buenos Aires, consistía en el comercio de intermediación. Las importaciones, que ingresaban en el puerto de Buenos Aires, se pagaban con cueros y salazones provenientes del litoral, o bien, con plata proveniente del Perú. A su vez contaba con representantes en el interior. Estos representantes, en el litoral, compraban cueros que pagaban con los productos importados; y en el Noroeste y Alto Perú, vendían los productos importados que les eran pagados con plata.

Buenos Aires domina el puerto y la aduana

La administración de la aduana, daba a Buenos Aires, un manejo extraordinario de los recursos de todo el país.

Buenos Aires empieza a tomar un rol protagónico, con el control del puerto, y la aduana.

Es así, como se empieza a generar la estructura radiocéntrica de nuestro país, con vértice en Buenos Aires. A la cual, luego converge la red vial, y ferroviaria; que transporta las mercaderías, hacia y desde el puerto.

La administración de la aduana daba a Buenos Aires, un manejo extraordinario de los recursos de todo el país, a través de la recaudación de los derechos aduaneros, que pagaban todas las provincias.

Esto implicaba, que además del manejo de la renta aduanera, tenía el uso discrecional de una herramienta de política económica. Lo cual, le permitía decidir, que productos se importaban, y quien importaba. Tomando así las decisiones, en función de su conveniencia. También, fue una fuente de corrupción sistemática.

Se afectan negativamente las economías regionales

Las provincias que producían manufacturas para el mercado interno, se veían afectadas por la competencia de los productos importados.

En tanto, Buenos Aires y el Litoral exportaban productos ganaderos, como carne salada y cueros; las llamadas “provincias interiores”, por el contrario, carecían de productos exportables.

Sin embargo, tenían una precaria industria abastecedora del mercado interno -textil, azucarera, vitivinícola- que se veía muy perjudicada, por la importación de los mismos productos.

Además, cada provincia o gobernación, tenía una economía -basada en sus productos regionales- destinada al intercambio con las otras. A modo de ejemplo, Cuyo producía vino y aguardiente; Tucumán, mulas y carretas; y Paraguay, yerba mate.

A su vez, cada región tenía su unidad de autoabastecimiento, con cultivos de cereales, hortalizas y frutas.

Referencias:

Todo el material gráfico del informe esta editado digitalmente en versión personalizada por surdelsur.com en base a los siguientes documentos:

  • Subercaseaux Errázuriz, Pedro León Maximiliano María (Pintor, chileno). (1880-1956). Cabildo abierto del 22 de mayo de 1810  [Óleo, detalle] Museo Histórico Nacional, Buenos Aires, Argentina.
    
  • Vila y Prades, Julio (Pintor, español). (1873-1930). Primera Junta de Gobierno reunida [Óleo, detalle]. Colección Palacio del Congreso, Buenos Aires, Argentina.
    
  • Goya y Lucientes, Francisco de (Pintor, grabador, español). (1746-1828). Carlos IV a caballo. Fernando VII.  [Retrato, detalle]
    
  • Bartolozzi, Francesco (Grabador, italiano). (1727-1815). Principe Regente y Carlota Joaquina.  [Retrato, detalle] Lisboa 1805. Colección Assunçao, Montevideo.
    
  • Maurin, Charles (Pintor, francés). (1856-1914). José Bonaparte  [Retrato, detalle]
    
  • Princesa Carlota Joaquina  [Retrato, detalle] Museo de Arte Hispanoamericano, Buenos Aires, Argentina.
    
  • Santiago de Liniers  [Retrato, detalle]
    
  • Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros [Retrato, detalle]
    
  • Final de la Carta al príncipe regente de Portugal, con el apoyo a lo derechos de Carlota Joaquina  [Documento] Al pie las firmas de: Juan José Castelli, Antonio Luis Beruti, Nicolás Rodriguez Peña, Hipólito Vieytes y Manuel Belgrano.
    
  • Rivera, Juan de Dios (Pintor, platero, peruano). (1760-1843). Mariano Moreno  [Retrato, detalle]. Colección Bonifacio del Carril. Buenos Aires, Argentina.
    
  • Juan José Castelli  [Retrato, detalle] Museo Histórico Nacional, Buenos Aires, Argentina.
    
  • Cornelio Saavedra  [Retrato, detalle] Museo Histórico Nacional, Buenos Aires, Argentina.
    
  • Argelés, Rafael (Pintor, español). (1894-1979). Domingo French  [Retrato, óleo, detalle]. Museo Histórico Nacional, Buenos aires, Argentina.
    
  • Van Riel, Franz (Pintor, ilustrador, editor, italo-argentino) (1879-1950) Fusilamiento de Liniers y sus compañeros en Cabeza de Tigre [Acuarela, detalle]
    
Bibliografía:
  • Abad de Santillán, Diego Historia Argentina Tipográfica Editora Argentina, 1965. Buenos Aires, Argentina.
  • Pigna, Felipe Los mitos de la Historia Argentina
    1º Edición. Grupo Editorial Norma, 2004. Buenos Aires, Argentina.